Mírame a los ojos… sí, ¡a los ojos!
Pues sí, esta frase tan sexy es una de mis favoritas.
No hay nada que se compare a una mirada, en las distancias cortas, para sentir y saber dónde está la otra persona: si tiene interés en lo que dices o, por el contrario, repasa la agenda mentalmente en un esfuerzo por demostrar concentración en tus palabras.
Nada que te dé más pistas sobre la energía que envuelve un encuentro, tanto si es una entrevista de trabajo como una charla con...

